GASTRONOMÍA

Cocinar para no olvidar

Por tvtotalchile · 30 Mayo 2026 · 4 min lectura

foto

En el corazón del altiplano chileno, donde las tradiciones ancestrales resisten el paso del tiempo, Aurora Cayo Baltazar ha encontrado en la cocina una poderosa herramienta para preservar la cultura aymara. Originaria de la localidad de Chiapa, en la Región de Tarapacá, esta cocinera tradicional ha dedicado gran parte de su vida a rescatar los sabores, conocimientos y prácticas que forman parte de la identidad de su pueblo.

Cada receta es una historia

Para Aurora, cocinar va mucho más allá de preparar alimentos. Cada receta es una historia, cada ingrediente es un vínculo con la tierra y cada plato representa una herencia transmitida de generación en generación. La quinua, el maíz andino, las hierbas nativas y otros productos del altiplano son parte fundamental de una cocina que mantiene viva la memoria de sus antepasados.

Su labor se ha convertido en una verdadera misión cultural. A través de talleres, encuentros gastronómicos y actividades comunitarias, comparte conocimientos que aprendió de sus mayores y que considera esenciales para fortalecer la identidad de las nuevas generaciones. En un contexto donde muchas tradiciones corren el riesgo de desaparecer, Aurora busca que los jóvenes conozcan y valoren el patrimonio alimentario de sus comunidades.

foto

Cosmovisión indígena

La cocinera aymara también destaca la estrecha relación entre la gastronomía y la cosmovisión indígena. En la cultura andina, los alimentos no son solo una fuente de sustento, sino también una expresión de respeto hacia la naturaleza y la Pachamama. Las cosechas, los rituales y la preparación de los alimentos forman parte de un mismo ciclo de vida y reciprocidad con el entorno.

foto

Gracias a su trabajo, Aurora Cayo Baltazar se ha transformado en una de las principales representantes de la cocina patrimonial aymara en Chile. Su trayectoria demuestra que la gastronomía puede ser mucho más que un arte culinario: puede convertirse en una herramienta de resistencia cultural, educación y transmisión de conocimientos.

Mientras el mundo avanza hacia una creciente globalización de los hábitos alimentarios, Aurora continúa defendiendo los sabores del altiplano. Lo hace convencida de que preservar una receta es también preservar una lengua, una historia y una forma única de comprender el mundo. Porque cuando una comunidad conserva su cocina, también conserva una parte esencial de su identidad.